La verdad es que Bilbao tiene muchos rincones especiales para mí pero te voy a contar uno muy cotidiano. La consulta de Bilbao está en Miribilla y me encanta aparcar en una zona de aparcamiento que ofrece unas vistas fantásticas sobre todo Bilbao. Cada mañana que trabajo en Bilbao me regalo unos minutos de esas vistas.