La letra pequeña del diseño web y el marketing digital
El Kit Digital ha llenado internet de miles de webs “gratuitas”. Y, en medio de todo ese ruido, muchos empresarios ya no saben si su web es una inversión… o un problema.
Durante los últimos dos años, el sector del y del posicionamiento en buscadores ha cambiado más que en toda la década anterior. La inteligencia artificial ha puesto al alcance de cualquiera la creación de páginas web en cuestión de minutos.
Hablamos con Jorge Menoyo, experto en diseño web en Bilbao y CEO de la agencia de marketing digital Bilbolink, para poner luz sobre uno de los mayores problemas actuales: empresas con web… pero sin clientes.
Entre la inteligencia artificial y el Kit Digital, ¿dirías que el sector del diseño web y el SEO se ha devaluado como nunca antes?
Sin ninguna duda. Y no lo digo como una queja profesional, sino como una realidad objetiva. La combinación de la IA con el Kit Digital ha cambiado por completo la percepción del valor del trabajo. Hoy mucha gente cree que una web se hace sola, que no requiere análisis, ni estrategia, ni mantenimiento. Y eso ha provocado una devaluación brutal del sector.
El problema no es que existan nuevas herramientas. El problema es que se ha trasladado al empresario la idea de que “hacer una web” es lo mismo que “tener una web que funciona”. Y eso son dos cosas completamente distintas.
Desde que han aparecido las webs por IA y las “webs gratis”, ¿has notado que muchos empresarios ya no saben diferenciar entre una web profesional y una que simplemente existe?
Totalmente. Antes existía la sensación de que una web había que encargarla a un profesional. Hoy no. Hoy muchas personas piensan que todas las webs son iguales porque, visualmente, pueden parecerlo: plantillas limpias, textos correctos, fotos bien colocadas… Pero por dentro no hay estrategia, no hay SEO y no hay conversión.
El propietario cree que ya está en internet, cree que ya ha cumplido, y no entiende por qué el teléfono no suena. Lo que no sabe es que su web, en realidad, no está compitiendo contra nadie.
Ahora bien, no todo es blanco o negro. Si lo único que necesitas es una web muy sencilla, casi a modo de tarjeta de presentación digital, para que te encuentren únicamente quienes ya buscan tu negocio por su nombre, las plataformas de autoconstrucción pueden ser una opción válida.
Herramientas como Hostinger o IONOS, que no dejan de anunciar de forma masiva sus páginas web súper económicas creadas por el propio usuario con ayuda de la IA, permiten montar una web básica en muy poco tiempo gracias a sus constructores visuales. Son rápidas, económicas y cumplen su función mínima: estar en internet.
Para ese objetivo concreto, pueden ser una alternativa razonable. Eso sí, si tienes cualquier problema técnico, si necesitas que te ayuden a realizar cambios o si quieres mantener la web actualizada con regularidad, olvídate de ello: no hay un profesional detrás acompañando tu proyecto, solo una plataforma automática.
El problema llega cuando se pretende que ese tipo de webs hagan algo más: posicionarse en Google, competir con otras empresas del sector, generar llamadas o transmitir una imagen de marca sólida. Ahí es donde estos sistemas empiezan a quedarse cortos. Porque una cosa es “tener una web”, y otra muy distinta es tener una web que trabaje por tu negocio.

¿Crees que muchas empresas no son conscientes de que su web actual les está haciendo perder clientes cada mes?
Sí, y esto es de lo más grave. Porque muchas veces no es que la web no ayude, es que estorba. Hay webs lentas, mal estructuradas, que no funcionan bien en móvil, que no posicionan nada y que, cuando alguien entra, generan desconfianza.
El empresario piensa que “al menos tiene algo”, pero ese “algo” puede estar expulsando clientes cada día sin que se dé cuenta.
El Kit Digital nació con buena intención, pero ¿ha provocado una avalancha de webs mal hechas que ahora nadie mantiene ni posiciona?
En muchos casos, sí. La intención fue buena, pero la ejecución ha sido muy mala. Se han hecho miles de webs que no sirven para cap`tar clientes, sin pensar en posicionamiento, sin pensar en conversión y sin pensar en mantenimiento.
Lo más grave es que muchas empresas ahora tienen una web “consumida”. Ya han gastado su ayuda, ya tienen su página… pero no les sirve para nada. Y cuando quieren arreglarla, descubren que hay que empezar casi desde cero.
¿Ha hecho el Kit Digital que muchos empresarios crean que una web profesional debería ser gratis o muy barata?
Sí, absolutamente. Se ha instalado la idea de que una web buena no debería costar dinero, y eso es un error enorme. Una web es una herramienta de negocio, no un adorno.
Nadie espera que un local comercial en una buena calle sea gratis. Nadie espera que un comercial trabaje sin cobrar. Pero con la web, sí se ha generado esa expectativa irreal.
¿Te están llegando empresas con webs del Kit Digital que ahora necesitan rehacerlas por completo?
Constantemente. Empresas con webs que nadie actualiza, que no están adaptadas a móvil, que tienen errores técnicos graves o que no aparecen en Google ni siquiera buscando el nombre del negocio.
Y además se encuentran con un problema añadido: no tienen relación directa con quien les hizo la web. No saben a quién llamar. Nadie les responde. Eso genera muchísima frustración.
Las webs creadas con inteligencia artificial se venden como solución rápida. ¿Por qué la mayoría no consigue clientes reales?
Porque la IA no entiende el negocio, no entiende al cliente y no entiende el mercado local. Puede montar una estructura, escribir textos correctos, pero no sabe qué busca exactamente una persona en Bilbao cuando entra en Google a buscar un servicio.
El SEO no es solo escribir. Es arquitectura, intención de búsqueda, comportamiento del usuario, confianza. Y eso, hoy por hoy, sigue dependiendo del análisis humano.
¿Qué es lo más peligroso de pensar que una web de IA puede sustituir a una agencia profesional?
Que el empresario se confía. Cree que ya está solucionado. Y mientras tanto, su competencia sí está trabajando de verdad su posicionamiento, su reputación digital, su velocidad, su conversión.
Cuando ese empresario reacciona, a veces han pasado uno, dos o incluso tres años regalando clientes.
¿Estás viendo ya negocios que apostaron por IA y ahora vienen con problemas serios?
Sí, cada vez más. Llegan con webs que visualmente están aceptables, pero no posicionan absolutamente nada. No tienen estructura SEO. No tienen contenido estratégico. No convierten.
Muchos vienen después de meses sin una sola llamada. Y llegan con una sensación de haber sido engañados, aunque en realidad nadie les prometió nada. Simplemente confiaron en una herramienta automática creyendo que era suficiente.
¿Entre la IA y el Kit Digital se ha roto la referencia de lo que es un buen trabajo profesional?
Completamente. Hoy cuesta mucho que un empresario entienda por qué una web puede valer 600 euros o 6.000. Desde fuera todo parece lo mismo. Y no lo es.
Una web profesional tiene detrás análisis, estructura, estrategia, seguimiento y optimización. Lo otro es simplemente presencia.
¿Te encuentras empresarios que creen que todo es “caro” porque ya no saben distinguir entre una web que trabaja y una que solo ocupa espacio?
Sí, y es una consecuencia directa de todo esto. Muchos dicen: “Es que me piden mucho”. Pero en realidad no están comparando bien. Están comparando una web que no hace nada con una web que es una herramienta de venta.
Cuando entienden esa diferencia, cambia completamente su percepción del precio.
Si ahora mismo hay una empresa leyendo esto que tiene web pero no posiciona, no tiene web, o tiene agencia pero no le hacen caso, ¿qué debería hacer hoy mismo?
Lo primero, parar y analizar su situación real sin autoengaños. Ver si su web aparece en Google al buscar los servicios que ofrece en su localidad. Ver si recibe llamadas. Ver si alguien le atiende cuando necesita un cambio.
Y lo segundo, rodearse de gente que le hable claro, con datos, no con promesas. El marketing digital funciona, pero solo cuando se gestiona como lo que es: una inversión, no una lotería.
Un sector en plena criba
La conversación con Jorge Menoyo deja un mensaje claro: el sector está en plena criba. Las herramientas automáticas seguirán avanzando. El Kit Digital ya ha cumplido su ciclo. Y, mientras tanto, miles de empresas siguen intentando entender por qué, teniendo web, no tienen clientes.
Quizá la pregunta ya no es si hay que estar en internet.
La pregunta es cómo se está y con quién.
