“Mejor no decirlo”: cuando callar deja de ser una opción
Una comedia afilada y muy reconocible sobre la vida en pareja, los silencios “útiles” y ese día en el que, por fin, alguien decide decirlo todo.
Hoy queremos recomendarte una obra que parte de una pregunta tan simple como explosiva: ¿qué pasaría si una pareja decidiera decirse absolutamente todo, sin filtros, sin diplomacia y sin esa versión “editada” que a veces sostiene la convivencia?
Ella y Él llevan años juntos. Conocen sus rutinas, sus manías y también sus atajos para evitar conflictos. Han aprendido cuándo hablar… y, sobre todo, cuándo callar. Pero algo cambia y se abre una puerta difícil de cerrar: la posibilidad de soltar, de una vez, lo que normalmente se queda dentro. Y a partir de ahí, lo cotidiano se convierte en un campo de minas (divertidísimo) donde cada frase puede ser un dardo, una confesión o una verdad que llega tarde.
Lo mejor de “Mejor no decirlo” es que no necesita grandes artificios para enganchar: se alimenta de lo que todos hemos vivido. De esas conversaciones que se posponen “para no liarla”, de los pequeños pactos silenciosos, de lo que creemos que el otro ya debería saber… y de lo peligroso que puede ser comprobarlo.
Un duelo interpretativo con mucha ironía
La obra se sostiene en el pulso entre Imanol Arias y María Barranco, dos intérpretes con oficio de sobra para llevar el texto al límite: humor, complicidad, tensión y un ritmo que no afloja. Es de esas funciones en las que te ríes y, a la vez, te pillas pensando: “uff… esto me suena demasiado”.
Equipo artístico
“Mejor no decirlo” es una obra de Salomé Lelouch, con dirección de Claudio Tolcachir y traducción de Fernando Masllorens y Federico González del Pino.
Por qué nos apetece recomendarla
Porque es una comedia que entretiene, sí, pero también pincha donde tiene que pinchar: en lo que callamos por paz, en lo que decimos por impulso y en lo que, a veces, sería mejor no decir… o quizá sí. Sales del teatro con ganas de comentarla. Con tu pareja, con tus amigas o contigo mismo.
Y esa es la magia: cuando una obra consigue que te rías y te reconozcas, ya ha ganado.
Entradas
Del 15 al 18 de enero en el Teatro Campos de Bilbao
Jueves a sábado a las 20:00 horas. Domingo a las 19:00 horas

