El evento arranca el 19 y 20 de septiembre en La Terminal FICC, consolidando el imparable renacimiento del vinilo y el formato físico en el mercado global.
La Feria Internacional del Disco arranca sus motores y Bilbao será la encargada de dar el pistoletazo de salida a su edición número 26. Los días 19 y 20 de septiembre, la cita del coleccionismo recorrerá de nuevo su tradicional periplo —que incluye también paradas en Barcelona, Madrid y Mallorca— recalando en La Terminal FICC (Pintor Ignacio Zuloaga, 3).
El evento abrirá sus puertas el sábado y domingo en horario continuado de 11:00 a 20:30 horas, con una entrada diaria a un precio de 4 €.
La edición bilbaína contará con una cuidada selección de expositores, tiendas y dealers de referencia internacional. Entre la oferta destacan especialistas llegados directamente desde Estados Unidos, con primeras ediciones americanas de las grandes bandas de rock a excelentes precios, así como expositores de Alemania y una nutrida representación de vendedores de toda la Península Ibérica. Además de ofertas exclusivas en discos, el evento estará amenizado por una variada selección de DJ en directo.
El auge global de la música que se toca
Este encuentro coincide con un momento dulce para el sector. Según datos del sector, la música en soporte físico atraviesa un crecimiento contundente. En España, las ventas aumentaron un 31,6 % durante 2025, situando al vinilo como el rey indiscutible con 2,18 millones de unidades vendidas (alrededor del 70 % del mercado físico total).
Esta tendencia es extensible al resto del panorama global en lo que va de 2026:
Italia: Crecimiento del 18,5 % en vinilos y un +1,29 % en el CD durante el primer semestre.
Alemania: Incremento del 5,3 % en el mercado físico general, empujado por un alza del 9,8 % del vinilo.
Estados Unidos: Sorprendente repunte del CD con un aumento del 16 % (16,3 millones de unidades), superando al vinilo (+2,4 %) y elevando las ventas totales de soportes físicos un 7,8 %.
Mucho más que escuchar música
Como destaca Pere Terrassa, director del evento, comprar música vuelve a ser un acto ritual: “El disco físico recupera su dimensión de objeto, de recuerdo y de pieza de colección. Rarezas, portadas, cassettes y CDs forman parte de un universo donde el descubrimiento tiene tanto valor como la propia música”.
La Feria Internacional del Disco de Bilbao se consolida así como un punto de encuentro intergeneracional donde conviven la nostalgia, el coleccionismo y las nuevas hornadas de melómanos que reivindican el placer tangible de buscar, tocar y conservar la música.

