¿Cada cuánto teñir el pelo? Descubre la frecuencia ideal para tu cabello
Si te tiñes el pelo habitualmente y estás leyendo este artículo lo más probable es que, en alguna ocasión, te hayas preguntado cada cuánto teñir el pelo. De hecho, esta es una de las dudas más frecuentes entre las clientas de los salones de peluquería que recurren a esta técnica habitualmente.
Aquí te contamos cuál es la frecuencia ideal para teñirte el pelo, qué factores debes tener en cuenta antes de aplicar el tinte y algunos consejos de expertos para mantener tu melena sana y fuerte a pesar de los procesos químicos.
Cada cuánto teñir el pelo
Teñirse supone un proceso químico que altera la estructura natural del cabello. Según los especialistas, lo ideal es esperar entre 4 y 6 semanas antes de volver a aplicar tinte. Este intervalo permite que la fibra capilar se recupere, evitando roturas, sequedad y puntas abiertas.
En el caso de las raíces, especialmente si comienzas a notar canas, la mayoría de estilistas recomiendan retoques cada 3 a 4 semanas. Sin embargo, esto dependerá del tipo de tinte y del cuidado posterior que se le dé al cabello.
El intervalo de tiempo también puede variar según el tipo de tinte. Por ejemplo, un tinte permanente requiere más tiempo de descanso que un semipermanente.
Factores a tener en cuenta
Cada pelo es diferente y, por eso, para valorar la frecuencia al aplicar el tinte, deberías tener en cuenta algunos aspectos como el tipo de cabello. Si es fino o está dañado, necesitarás espaciar las aplicaciones para evitar dañarlo aún más. Además, el descanso es necesario para recuperarse de la agresión química del tinte, especialmente si es permanente y lleva ingredientes como amoniaco.
Otro de los aspectos a considerar es el color deseado. Los tonos claros o fantasía requieren un proceso más agresivo y se desvanecen más rápido, mientras que los colores oscuros tienden a mantener su intensidad durante más tiempo y son más fáciles de conseguir. Por ejemplo, los rubios platino o colores pastel necesitan decoloración previa. En cambio, un tono castaño requiere menos mantenimiento.
También es esencial valorar el estado del cabello. Si el pelo está seco, quebradizo o con puntas abiertas, conviene espaciar más las aplicaciones y priorizar tratamientos reparadores para sellar la fibra capilar y restaurar la suavidad y el brillo en caso de que sea necesario.
Y, por último, no hay que olvidar el crecimiento capilar, algo que también influye en la frecuencia de teñido. El cabello crece aproximadamente 1 a 1,5 cm al mes y, por eso, las raíces se notan más pasado este tiempo.
Tipos de coloración: así influyen en la frecuencia
No todos los tintes afectan al cabello de la misma manera. Dependiendo cómo sean, pueden dañar más o menos el pelo y, por eso, es algo que debes tener en cuenta al teñirte. A continuación, te mostramos los distintos tipos y la frecuencia recomendada para cada uno.
- Tintes permanentes: Proporcionan una cobertura más duradera y un acabado uniforme, pero tienen un inconveniente. Contienen ingredientes más agresivos y dañan más el cabello. Por eso, los expertos recomiendan espaciar su aplicación entre 6 y 8 semanas.
- Tintes semipermanentes: No contienen amoniaco. Son más suaves y adecuados para quienes desean experimentar con cambios de color sin comprometer la salud del cabello. Se pueden aplicar con mayor frecuencia.
- Decoloración: Es un procedimiento invasivo que requiere especial cuidado y debe realizarse siempre bajo supervisión profesional. Es especialmente dañino si se realiza con demasiada frecuencia. Además, se recomienda usar un tratamiento reparador después de su aplicación para restaurar la fibra capilar.
Cómo cuidar el cabello teñido
Mantener la intensidad del color y la salud del cabello no se limita solo a espaciar el tinte. Y es que para mantener el pelo sano es esencial cuidarlo a diario y seguir los consejos de los profesionales de la peluquería como, por ejemplo, usar productos específicos para cabello teñido. Esto es algo que se da por sentado, pero que no siempre se cumple y es esencial. Recuerda usar champús y acondicionadores que protejan el color y nutran la fibra capilar.
Los estilistas recomiendan evitar el exceso de calor. Limita el uso de planchas y secadores y, cuando los uses, aplica un protector térmico. Este producto te ayudará a proteger el pelo de las altas temperaturas y a minimizar los daños.
También es importante que protejas el pelo del sol. La radiación UV puede decolorar el pelo y, por eso, es fundamental usar productos con filtro solar o cubrirlo con un sombrero, especialmente en los meses de verano.
Y lo más importante: hidrata el cabello en profundidad. Usa una mascarilla nutritiva 1 o 2 veces por semana y, después de lavarlo, aplica un sérum enriquecido con aceite de argán para evitar las puntas abiertas. Un buen truco casero es usar aceite de coco y dejarlo actuar durante horas o toda la noche. Después, lava el pelo y se hará la magia.
