Joana Vasconcelos en el Museo Guggenheim

Comienza el montaje de la exposición de Joana Vasconcelos

El Museo Guggenheim Bilbao presenta la primera exposición dedicada en España a Joana Vasconcelos. La instalación del Gallo pop, una de las obras más monumentales de la exposición de la artista, anuncia la llegada de la muestra, que se inaugurará el 29 de junio. La retrospectiva comprenderá hasta una treintena de obras realizadas desde 1997 hasta hoy.

Las piezas seleccionadas incluyen algunas de las más conocidas de su trayectoria. Entre ellas, Burka (2002) o La novia (2001), así como otras realizadas para la ocasión, como la monumental Egeria (2018). Además, en los alrededores del museo se han dispusedto dos gigantescas esculturas: Gallo pop (2016) y Solitario (2018).

La producción de la artista remite a la cultura popular de su país, como podemos ver con el gallo de Barcelos o las cerámicas de Bordalo Pinheiro. Además, trata los debates teóricos más recientes del arte contemporáneo, especialmente en lo que se refiere a la voluntad de propiciar la participación del espectador en la interpretación de las obras. Vasconcelos incorpora numerosos materiales de la vida cotidiana, explotando la carga narrativa y emocional que poseen. Además, sus esculturas, en su mayoría a gran escala, se caracterizan por su exuberancia y su cromatismo.

La exposición se podrá ver desde el 29 de junio hasta el 11 de noviembre. ¡No te la pierdas!

 

«Los zapatos de Marilyn», de Joana Vasconcelos

 

El Gallo pop (2016)

Así se llama la escultura que ha sorprendido a los bilbaínos en la explanada del Museo Guggenheim. Representa uno de los símbolos más importantes de la cultura portuguesa: el gallo de Barcelos. En esta ocasión, la artista recrea el gallo con una mirada contemporánea uniendo la tradición del azulejo portugués con la moderna tecnología led.

Además, realiza cuatro transformaciones en este símbolo. En primer lugar, lo amplía a escala monumental. Además, lo reviste con unos 17.000 azulejos diseñados y pintados a mano en el taller Viúva Lamego e introduce un juego de luz y sonido. Por último, cerca de 15.000 bombillas led cubren las coloridas superficies de la obra dando lugar a distintas interpretaciones a medida que avanza el día.

 

«Gallo pop», en la explanada del Museo Guggenheim