Luis Piedrahita: «La vida es la mayor fuente de inspiración. Bueno, la segunda. La primera una fecha de entrega, en cuanto tienes una fecha de entrega aparecen las ideas»

Entrevista: Natalia Ortiz Allende

Personas con encanto y algo especial cada vez abundan menos en esta vida. Luis Piedrahita, conocido por muchos como cómico e ilusionista, presenta los días 26, 27 y 28 de octubre, en El Teatro Campos su nuevo show de humor: Las amígdalas, de mis amígdalas, son mis amígdalas. Para informarnos un poco de su espectáculo y su persona, te traemos esta entrevista.

Antes de ponerte a leer como loco, debes saber que Piedrahita además de trabajar en El Hormiguero y en El Club de la Comedia, estudió Comunicación Audiovisual en Navarra. Actualmente es escritor y director de cine además de sus otras facetas. También puedes apreciar su gran riqueza lingüística y su ingenio en el programa de La Cadena Ser: La ventana, en las que halla significados huérfanos de significante, como concuvorcio. Que tal y como explica: «Son dos personas separadas que siguen viviendo juntas. Una de las partes emprende otra relación y pasa a vivir en lo que era el antiguo domicilio conyugal. Es un criadero de úlceras, maravilloso. Un lugar terrible donde vives con tu ex y su novio».

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Humorista, ilusionista, escritor y director de cine. ¿Cómo has abarcado tantos ámbitos en tu vida?

Son varias disciplinas que se aúnan y se complementan porque son lo que me gusta hacer, son mi pasión. Desde pequeñito me encantaba la magia, me gustaba el cine, los libros y he tenido la suerte de poder dedicarme a ello.

¿Cuál de todas tus facetas es la que más te gusta, con la que mejor te lo pasas?

Con todas disfruto muchísimo. La magia es muy gratificante hacérsela al publico y ver las reacciones, como se maravillan y se asombran. Pero tiene un estrés técnico que no tiene el humor. Este es más tranquilo, menos demandante y la reacción es muy potente. Escribir es una relación más íntima con el lector, más que la que puedes tener en televisión. Cada una tiene sus placeres y dificultades.

¿Crees que los años te sientan como al vino, cuantos más años vas siendo mejor monologuista?

Me gustaría que fuera así, que cada año hiciera las cosas un poco mejor, ir aprendiendo, que los años no pasen en balde e ir convirtiéndolo en experiencia. Pero no soy yo el que lo tiene que juzgar.

¿De dónde sacas la inspiración para escribir sus monólogos?

De la vida. La vida es la mayor fuente de inspiración. Bueno, la segunda. La primera una fecha de entrega, en cuanto tienes una fecha de entrega aparecen las ideas.

Describes tu show como “Piedrahita nos enseña que la vida es como un hotel: un sitio en el que vas a estar poco tiempo y tienes que llevarte todo lo que puedas”. ¿Tienes miedo a la muerte?

Sí, aunque intento que toda mi vida sea una preparación para ello. Cuando llegue el momento sé que voy a estar acojonado. Es como un examen que sabes que has estudiado mucho, pero luego llega el día del examen, vas con miedo, quizá no tanto el día que lo haces, sino el día que vas a recoger las notas. Entonces, me voy preparando. Sé que es inevitable, intento no tener miedo, pero sé que cuando llegue el momento estaré acojonado, gritaré y seguramente me tenga que coger un guardia y meterme en el catre.

«Cuando uno repite un texto de memoria, empieza a emocionarse de memoria. Eso es muy peligroso, porque lo repites sin pensar y sin sentir. Precisamente las carreteras que crees que te conoces muy bien son aquellas en las que tienes accidentes después, y dices: “Esto me los sé de memoria” y bajas la guardia. Y para no hacerlo y seguir divirtiéndome en el espectáculo dejo baches, lagunas, huecos, que estoy deseando que lleguen para ver que sucede esa noche».

¿Repites siempre los mismos gestos, monólogos…, en todos tus espectáculos o te adaptas al entorno en donde estás?, ¿Improvisas alguna vez?

En los shows yo siempre dejo un 15% a la improvisación. Me gusta dejar ese ratito a medida del público de esa noche. Hay un momento en el que suelto el timón de la nave y le pido estrictamente al público que desde sus butacas griten un tema para que yo improvise. La gente grita, propone y yo intento ir por ahí. Y, ¿por qué? Para no cansarme, ni aburrirme del texto. Cuando uno repite un texto de memoria, empieza a emocionarse de memoria. Eso es muy peligroso, porque lo repites sin pensar y sin sentir. Precisamente las carreteras que crees que te conoces muy bien son aquellas en las que tienes accidentes después, y dices: “Esto me los sé de memoria” y bajas la guardia. Y para no hacerlo y seguir divirtiéndome en el espectáculo dejo baches, lagunas, huecos, que estoy deseando que lleguen para ver que sucede esa noche.

¿Luis Piedrahita es un personaje para ti o eres tú realmente?

Es bastante parecido a como soy yo realmente.

¿Qué premio es el que más te ha significado?

Hay muchos, pero el primer premio en el certamen del Club de la Comedia en el año 2000, fue muy importante. Porque me supuso poder trabajar como guionista en el programa, seguir haciendo mis monólogos en televisión y podría decir que ese día comenzó mi carrera profesional. Ten en cuenta que es un programa que se han hecho XX ediciones. Creo que soy el único cómico que ha estado en todas, y le tengo mucho cariño.

El de las artes mágicas, me hizo mucha ilusión por lo que significa y porque sólo se lo dan a los mejores magos del mundo como: David Coperfield, Tenna Teller o Juan Tamaris, entre otros. Es un premio que lo otorga La Academia de las Artes Mágicas de Hollywood y se lo dan a un mago sin un concurso detrás. Ellos observan la magia que se realiza en todo el mundo y deciden. Por eso lo llaman El Nobel de la Magia.

Premio Performing Fellowship 2017 que entrega La Academia de las Artes Mágicas de Hollywood. ¿Cuál fue tu contribución al mundo de la magia para que te dieran ese premio?

Ellos lo que alegan es la forma original de enfrentar los juegos. Creo que todo sucedió un día que hice una conferencia en Las Vegas para 2000 magos. Allí presenté algunas de las piezas que hago en El Hormiguero; magia con monedas e ilusiones ópticas. La magia con monedas que hago es técnicamente algo muy difícil, original y con métodos nuevos que no se había visto nunca antes. Los magos dicen: “Anda esto es algo distinto, algo especial”. Las ilusiones ópticas les pareció algo original, el concepto de que el show no fuera el efecto, sino el método. El método es lo que es artístico.

 

Nos despedimos, con su palabra favorita inventada por él mismo, resayunar. Dícese de desayunar dos veces. Palabra que le gusta tanto, que la practica a diario. En el espectáculo del Teatro Campos podrás descubrir más palabras inventadas y disfrutar de 80 minutos de entretenimiento y risa asegurada. Yo no me lo perdería, más que nada, porque tal y como él nos enseña: «La vida es como un hotel: un sitio en el que vas a estar poco tiempo y tienes que llevarte todo lo que puedas».